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Michelet Fleurissaint: “cuando los niños haitianos aprenden a hablar en español van al colegio sin miedo”

5 de abril de 2017

La multiculturalidad en la sala de clases es un tema cada vez más frecuente y nos presenta un gran desafío, ya son más de 34 mil estudiantes provenientes de familias migrantes matriculados en la educación municipal, cifra que sigue aumentando. Sobre inmigración y el derecho a la educación conversamos en Agenda Calidad el pasado sábado, 1 de abril.

Para hablar de este tema el programa radial de la Agencia de Calidad de la Educación invitó a Michelet Fleurissaint, profesor haitiano de lenguas extranjeras que actualmente se desempeña como docente en la Escuela F-N° 55 Unión Latinoamericana de Estación Central, apoyando a los niños que llegan desde el país centroamericano y que no dominan el idioma español.

A poco más de dos años de su llegada a Chile, Michelet cuenta que su trabajo -el que inició como traductor de los niños haitianos y que actualmente lo tiene haciendo clases de español a estos mismos- es un medio para que los alumnos comprendan de forma más oportuna los contenidos y generen mejores relaciones interpersonales dentro de la escuela, algo que denota un claro avance para ellos, sus compañeros y profesores.

¿Cómo percibes la recepción de la comunidad educativa de la escuela con respecto a la llegada de alumnos inmigrantes? ¿Los papás se involucran en el proceso? La alfabetización en nuestro idioma quizás también tuvo que ser con ellos…

Hay muchos padres que no hablan español y eso complica las cosas en la escuela. Por eso, a partir de este año somos dos profesores haitianos que apoyamos a los más de cien estudiantes provenientes de Haití. Con los padres que no saben castellano, salgo de la sala para atenderlos, siempre me llaman de la dirección y desde donde quieran que me necesiten.

¿Cuáles fueron los desafíos más grandes con los que te encontraste cuando empezaste a apoyar a los niños haitianos en la escuela de Estación Central?

Antes de llegar a la escuela, había otro profesor que trabajó como traductor y luego cuando llegué, comenzamos a trabajar mayormente la diversidad en todo el colegio, con el director y todos los profesores. De hecho también les estamos enseñando creol a los profesores para que más o menos trabajen lo básico que les ayude cuando ni yo ni el otro profesor estamos en la sala y puedan comunicarse con los chicos. Y los papás que tampoco saben, ya están aprendiendo español fuera del colegio porque hay muchas clases que dan para ellos, por ejemplo en el Servicio Jesuita a Migrantes.

¿Qué es lo primero que notas en los niños haitianos cuando comienzan a comunicarse en español con sus compañeros y profesores?

Cuando aprenden a hablar en español van sin miedo. Hablan, se juntan con sus compañeros, juegan, se sientan a comer juntos. En el patio, durante el recreo, todos están juntos y no se nota que hay haitianos, peruanos o chilenos porque están todos juntos.

Has hecho clases en Haití, República Dominicana y ahora en Chile. ¿Qué es lo que más destacas de estos tres sistemas educativos?

En Haití tenemos un sistema distinto. El año escolar comienza en septiembre y terminamos en junio o julio. En República Dominicana igual tienen el mismo sistema, pero en Chile no. Académicamente, siento que acá en Chile hay un buen sistema de trabajo, pero los estudiantes a veces no lo aprovechan porque ¡hay tantos recursos para trabajar y estudiar!

Y dices que no son bien aprovechados por ellos…

Acá en Chile, no. Veo que los chicos dejan muchas cosas. En la clase no quieren trabajar a veces, no quieren hacer las tareas. Sin embargo, en mi país tienen que hacer todo y si no trabajan, no pasan de curso y pierden un año. Siempre hablo con los profes y les digo que hay que trabajar un poco más rígido con los chicos para que aprendan, porque ¿cómo le voy a poner una nota a un estudiante que no trabaja? Eso no está bien.

Tienes un currículo muy interesante: hablas creol, español, francés, inglés, algo de italiano y además tiene un posgrado en docencia universitaria. ¿Cómo fue tu llegada a Chile y cómo te recibieron tus colegas profesores cuando llegaste a la Escuela Unión Latinoamericana?

La llegada a Chile estuvo bien, pero me costó encontrar trabajo porque no tenía validado mi título, no tenía los documentos para trabajar en el país. Tuve que volver a República Dominicana (país donde se encontraba haciendo clases en un liceo politécnico) para hacer unos trámites y luego en marzo de 2016 comencé a hacer clases en la escuela de Estación Central, donde me recibieron súper bien los amigos y colegas.

¿Cuáles son tus sueños para la educación chilena este 2017?

Me gustaría que implementaran muchas cosas más para mejorar la calidad del sistema, sobre todo para los estudiantes. Hay que preparar a los profesores para trabajar con inmigrantes. Entonces, me gustaría que desde la universidad se implementaran estrategias y metodologías para que los profesores también puedan trabajar con inmigrantes que hablan otros idiomas como el francés, inglés y creol.

Michelet, ¿qué es para ti Calidad en la Educación?

Calidad es buen aprendizaje, este debe ser competente para los estudiantes, porque estamos formando a niños para mañana. Cuando no estemos nosotros, ellos tendrán que asumir todos nuestros puestos en el país. No importa el área, ya sea Matemática, Historia, Lenguaje: en cualquiera. Tengo que ser competente porque, si no, no voy a adquirir los conocimientos ni poder demostrarlos después.