Trigger

Manuel Huichao, educador tradicional: “Es un orgullo ver que hay tanta motivación en los niños para aprender la lengua mapuche”

27 de junio de 2019

En el marco de la conmemoración del Día Nacional de los Pueblos Originarios (24 de junio), conversamos con Manuel Huichao, educador tradicional y profesor de música que actualmente trabaja en dos escuelas de la comuna de San Ramón. Con guitarra y trutruka, Manuel combina melodías, palabras e historia mapuche en clases de mapudungun para niños y niñas de 1° a 3° básico.

A sus 25 años, Manuel es uno de los más de mil educadores tradicionales que trabajan actualmente en los colegios de Chile transmitiendo conocimientos culturales y lingüísticos de su pueblo a los estudiantes. Su labor está ligada a la implementación del decreto N.° 280 que contempla la enseñanza del mapudungun, quechua, aymara y rapa nui en todos aquellos establecimientos que cuenten con un 20 % o más de estudiantes con ascendencia de algún pueblo originario.

“Nosotros, los educadores tradicionales, también podemos aportar al sistema educacional. Lo podemos hacer con valores e ideas y, lo más importante, podemos empoderar a los niños mapuche para que cuando sean grandes tengan claro su origen”, mencionó Huichao en conversación con la Agencia de Calidad y agregó que, entre sus desafíos, está “sensibilizar a la sociedad chilena para que se dé cuenta de que existe una cultura que está presente”.

Desde 2016 que te desempeñas como educador tradicional, ¿cómo llegaste a serlo?

El colegio en donde hago clases (de música y mapudungun) estaba buscando a un educador tradicional, ya que fue notificado desde el Ministerio de Educación que, debido al porcentaje de estudiantes mapuche matriculados, tenían que ofrecer clases de mapudungun. Una colega que me conocía de la universidad sabía que yo hablaba la lengua, me llamó y acepté el trabajo porque siempre me ha gustado enseñar. Además, me gustaba la idea de trabajar con los niños el tema de la cultura y el idioma mapuche.

¿Tuviste que complementar tu carrera para poder ejercer como educador tradicional?

Sí. Cuando llegué a trabajar no lo hice como docente, sino como educador tradicional, ya que aún estaba estudiando pedagogía en la universidad. Por eso me contacté de inmediato con Nevenka Cerna (coordinadora PEIB de la Seremi de la Región Metropolitana), y ahí me dieron una primera habilitación como educador, pero luego de unos meses tuve que asistir a una capacitación donde se trabajan habilidades para la enseñanza del idioma. Hice el curso y seguí trabajando de educador durante ese año y al año siguiente me titulé como profesor de música, así es que ahora trabajo como docente en las dos áreas y en ambos colegios.

¿Cómo crees que aporta la música en la transmisión de la educación tradicional?

Creo que sirve en el sentido de que, con ella, uno puede entender el aprendizaje desde la experiencia musical. Por ejemplo, a veces llevo a clases una canción o preparo algo así como “un show” con la guitarra, y los niños van interesándose más en lo que va pasando en la clase, lo encuentran divertido. Además, las habilidades musicales se pueden trabajar con los estudiantes desde pequeños y, en el caso del idioma, tiene mucho que ver con el ritmo con el que uno habla, entonces ocupo un poco los conocimientos de lo que estudié para, por ejemplo, hacer ejercicios de lectura, canto, etc. Específicamente en las clases de mapudungun, ocupo algunas herramientas de la música y también el uso de instrumentos tradicionales mapuche como la trutruca y la pifilca.

La experiencia de Manuel Huichao es una de las siete incluidas en “Mapuche Nütram: Voces e Historias de Educadores Tradicionales”, libro editado en 2018 por el Centro de Investigación Avanzada en Educación de la U niversidad de Chile (CIAE) que reúne historias de educadores tradicionales y material pedagógico inédito de su autoría para la enseñanza del mapudungun en las aulas chilenas.

Una de las características de la cultura mapuche es la importancia de la oralidad. ¿Cómo trabajas esto en tus clases?

La oralidad es una de las cosas más importantes de nuestra cultura y, en las clases, esta llega a romper un poco la dinámica que se desarrolla comúnmente en el aula. Las clases no son totalmente expositivas, sino que a partir de una historia –y a propósito a ellos les encanta escuchar historias y relatos antiguos– luego viene un proceso donde cada niño empieza a aportar con lo que sintió o pensó durante la lectura. Ellos levantan la mano para expresar lo que sintieron, otros lo hacen para hacer algún comentario o también una pregunta. Empiezan a aparecer un montón de diálogos que son súper nutritivos y los niños se sienten protagonistas de la clase.

¿Cómo crees que la cultura tradicional mapuche aporta en el desarrollo de las habilidades del siglo XXI y en el concepto de educación integral?

En la educación tradicional también se ocupan herramientas como el trabajo en equipo y el liderazgo y, desde mi punto de vista, lo importante es enfocarnos no solo en lo importante que es trabajar en equipo, sino saber para qué lo estamos haciendo. En eso podemos aportar porque en nuestra cultura el trabajo comunitario es muy importante; saber que trabajar juntos beneficia a todos, el cómo trabajar en grupo para sacar adelante un proyecto, tener respeto por el medio ambiente, la sustentabilidad del trabajo, etc.

Como educador tradicional le haces clases a niños mapuche y a niños que no lo son. ¿Cómo se da esta relación en el aula?

Muy bien porque los niños tienen menos prejuicios y muchas veces son los estudiantes chilenos los más interesados en el aprendizaje de la lengua mapuche. Les gusta mucho y la sienten propia y eso, para mí, es una esperanza. Es un orgullo ver que hay tanta motivación de su parte.

¿Qué es para ti una educación de calidad?

Para mí la calidad tiene que ver con la capacidad de las escuelas y docentes de comprender la realidad donde están trabajando y el contexto social, cultural, psicológico y espiritual de los niños. Si son capaces de entender eso y entregar una educación que sea asertiva, que aporte y que en el fondo contribuya a que los estudiantes sean personas más felices y tengan herramientas para desenvolverse en el mundo, para mí habrá una educación de calidad.

Escucha nuestro programa radial Agenda Calidad dedicado al desarrollo de la interculturalidad en los colegios AQUÍ.

Fotos: Alejandra Fuenzalida / U. de Chile