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La relevancia del desarrollo de las habilidades socioemocionales en los estudiantes

El estudio “La importancia de las creencias y emociones en el desarrollo personal y académico de los estudiantes”, publicado por la Agencia de la Calidad de la Educación, analizó tres conceptos fundamentales en el proceso de aprendizaje escolar de los estudiantes de II medio: ansiedad matemática, mentalidad de crecimiento y expectativas educativas.

Estudios en educación coinciden en que el alcance de logros académicos a largo plazo no solo está relacionado con el rendimiento de los estudiantes sino con otros aspectos como la motivación, la perseverancia, la capacidad de enfrentar problemas o aprender de los errores. Es decir, con el desarrollo de sus habilidades socioemocionales.

El estudio “La importancia de las creencias y emociones en el desarrollo personal y académico de los estudiantes”, destaca que los estudiantes con mentalidad de crecimiento, con actitud positiva, que valoran el esfuerzo, que consideran que el potencial individual de una persona es desconocido y que ven los desafíos como oportunidades, logran mejores puntajes en Matemática y en Lenguaje, en  comparación con quienes creen que su inteligencia no es mejorable o que tienen miedo al fracaso o a  cometer errores, lo  que puede generar mayores niveles de ansiedad ante resultados negativos.

La información del análisis proviene de los Cuestionarios de Calidad y Contexto que se aplican junto a las evaluaciones de aprendizaje Simce. Según las cifras, el 71 % de los estudiantes encuestados posee una mentalidad de crecimiento, sin variaciones importantes según género, pero sí de acuerdo a los distintos grupos socioeconómicos, en que sube el porcentaje mientras más alto es el GSE.

Otro de los elementos analizados revela que el 54 % de los escolares de II medio (2017) presenta ansiedad escolar, principalmente entre las mujeres y en la mayoría de los casos con particular intensidad en la asignatura de Matemática. Esta situación inhibe el potencial académico real de los estudiantes, afectando sus habilidades y generando una disposición negativa al aprendizaje en general.

El mismo estudio incluye una serie de recomendaciones a las comunidades escolares, entre las que se cuentan que desarrollar una mentalidad de crecimiento entre los estudiantes, sobre todo los del grupo socioeconómico más vulnerable, podría funcionar como un apoyo particularmente importante para quienes se ven enfrentados a contextos adversos para el aprendizaje. También sugiere que trabajar la confianza y el refuerzo positivo puede contribuir a sus expectativas educativas, por ejemplo, a través de grupos en que docentes y padres incorporen estrategias para comunicarse con sus pupilos en un ambiente de apoyo y confianza.

Para la ansiedad matemática no solo se recomienda trabajar con quienes ya la presentan, sino que también fomentar estrategias para prevenirla, para lo cual se sugiere considerar el ambiente en que se desenvuelven los estudiantes, sus habilidades y aspectos de su personalidad.

Conoce el estudio completo AQUÍ