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La calidad educativa en educación parvularia

13 de junio de 2016

El estudio Representaciones sociales sobre la calidad y los sistemas de evaluación de la calidad en educación parvularia, fue realizado por la Agencia en conjunto con la Universidad Diego Portales el primer semestre de 2015.

El objetivo de este estudio de carácter cualitativo busca describir y analizar el concepto de calidad educativa en educación parvularia, desde la visión de los actores de la educación parvularia nacional a partir de las representaciones sociales, significaciones y sentidos que le entregan a la calidad de la educación.

El trabajo en terreno se centró en las regiones Metropolitana y de La Araucanía. Se entrevistó a diferentes actores pertenecientes a las comunidades en educación parvularia: sostenedores, equipos directivos, educadoras, técnicos, apoderados y niños y niñas. Además, se consideraron en la muestra académicos y expertos; representantes de asociaciones u organizaciones de párvulos, representantes de sindicatos, supervisores técnicos y representantes del Ministerio de Educación. A su vez, se utilizaron entrevistas y grupos focales como técnicas de recolección de información; y paralelamente se realizó una revisión de las experiencias internacionales de siete países en este ámbito de estudio.

Los resultados de esta investigación permiten señalar que existe una visión compartida acerca del concepto de calidad en educación parvularia, considerando lo que actualmente existe y lo que debiera contemplar. En este sentido, se presentan dos grandes énfasis entre los entrevistados, por un lado se abordan aspectos de la calidad estructural, referida a los factores observables que contribuyen a la calidad del programa, y por el otro,  la calidad a nivel de los procesos referido a interacciones, experiencias de aprendizaje y relación con las familias. La calidad estructural se considera como un aspecto básico e indispensable como el coeficiente técnico[1] o el ambiente físico. Al respecto, la mayoría de los entrevistados declara que la formación docente es el aspecto más relevante para mejorar la calidad de la educación parvularia. En relación a la calidad de los procesos, se destaca como central la interacción entre el niño y  el adulto para el bienestar de los primeros. En relación a los aspectos pedagógicos, estos no son mencionados por los actores espontáneamente, solo un número menor hace referencia a algunos de estos como la importancia de contar con una metodología de enseñanza acorde a cada etapa del desarrollo de niños y niñas; aquí el juego es considerado como la metodología idónea para movilizar el aprendizaje, ya que se adecúa a las características propias de esta etapa. En general, se pone mayor énfasis en el bienestar socioemocional del niño más que en las experiencias pedagógicas que promueven su desarrollo cognitivo.

Respecto de la creación de un sistema de aseguramiento de la calidad para la educación parvularia, los entrevistados coinciden en señalar la necesidad de acuerdos y consensos para implementar un sistema que sea conocido y validado por los distintos actores involucrados en educación parvularia. En esta línea, el rol de la evaluación está puesto en el mejoramiento de la calidad y las instancias de acompañamiento por parte de las instituciones que compondrían el sistema, y generadas para resguardar esta misma.

En relación a los casos internacionales revisados, se observa que existe una gama de países que tienen desde modelos más estandarizados y centralizados como Inglaterra, hasta modelos menos prescriptivos y de mayor autonomía local como Suecia e Italia. En este escenario, se puede decir que Chile aspira –en términos de la deseabilidad recogida a partir de las representaciones sociales– a un sistema de aseguramiento de la calidad más parecido a estos últimos, a saber, los de mayor autonomía. Sin embargo, a juicio de los entrevistados, hoy las condiciones educativas entendidas como preparación de los educadores, desarrollo de liderazgo directivo, participación de las familias y la comunidad, no estarían dadas para implementar este tipo de modelo.

Los entrevistados coinciden  que habría que empezar por un sistema de aseguramiento de la calidad en educación parvularia más bien centralizado, para transitar hacia uno de mayor libertad local, en la medida que los programas vayan demostrando niveles de calidad suficientes para dejarlos con mayor autonomía. Esto último puede darse solo en la medida en que se instale en las comunidades educativas un concepto de calidad compartido y una responsabilización por esta misma que involucre a todos los actores.

Lo invitamos a revisar el estudio completo Representaciones sociales sobre la calidad y los sistemas de evaluación de la calidad en educación parvularia aquí.

Puede revisar la presentación Calidad Educativa en Educación Parvularia: Representaciones Sociales Nacionales aquí.

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[1] Número de educadoras o técnicos de párvulos por niño.