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Gabriel Osorio, director de Historia de un oso: “la película y el libro se han convertido en un valioso material pedagógico”

28 de febrero de 2018

Como un sueño. Así recuerda Gabriel Osorio (34) el día en que junto a su equipo de trabajo –la productora Punkrobot– se enteró de que su película, Historia de un oso (2014), era la ganadora del Oscar 2016 al mejor cortometraje animado, y con eso, se convertía en la primera película chilena en adjudicarse el preciado galardón.

De eso hoy miércoles 28 de febrero se cumplen dos años y ahora, a días de una nueva entrega del premio, el director conversó con la Agencia de Calidad sobre sus nuevos proyectos, de qué le parece la nominación del filme chileno Una mujer fantástica (2017) y de su pasión por la pedagogía, un amor que, según comentó, fue piedra angular para decidir dedicarse a la animación de registros audiovisuales que tuvieran un sentido que trascendiera al mero entretenimiento y que pudieran ser apreciados por niños y adultos.

“Nuestro enfoque con Punkrobot siempre ha sido contar historias que también puedan ver los niños”, comenta Osorio además de subrayar que el objetivo principal de su trabajo es ser una contribución con cada cosa que realiza. “Cuando partimos con la agencia nos preguntamos cuál sería nuestro aporte, porque finalmente es desde ahí donde nace la motivación por querer hacer las cosas”.

Fotografía de La Tercera.

– ¿Qué recuerdos tienes de cuando te enteraste de que tu cortometraje era el ganador de un Oscar?

La verdad es que el momento exacto lo recuerdo muy como si hubiera estado soñando. Fue muy especial porque si lo piensas, los premios Oscar son algo que uno viene escuchando desde chico y es algo que no piensas que te va a pasar en la vida. Uno no trabaja para recibir este tipo de reconocimientos cuando uno hace la pega, entonces fue súper emocionante.

– Luego de ganar el Oscar se les abrieron muchas puertas: el cortometraje se exhibió en muchos países y también en varios colegios chilenos. Luego editaron el libro con la historia, visitaron algunas escuelas.

¡Sí! Desde el punto de vista de los proyectos, se nos abrió un mundo gigante y, de hecho, ahora nos está yendo mucho mejor. Como productora estamos generando contactos en el extranjero, estamos haciendo una serie para Cartoon Network, trabajando junto al Ministerio de Cultura en la pre producción de la adaptación a largometraje de la película del oso y conversando con gente de afuera que quiere financiarla, y además a fin de año, terminaremos una serie infantil de educación preescolar (Guitarra y tambor) que saldrá por TVN.

Estamos con hartos proyectos y gracias al Oscar han pasado cosas súper buenas y no solo para la productora, sino que también para toda la industria de la animación en Chile.

– Otra de las actividades que realizaron tras ser galardonados fueron algunos talleres en escuelas públicas. ¿Nos podrías contar algo de esa experiencia?

Estuvimos trabajando en la Región de la Araucanía con niños de nueve años en adelante en talleres de guion y realización de stop motion. Tuvimos muy buenos resultados porque en el fondo se trató de llevar a los colegios una técnica artística de expresión a la que ellos no estaban acostumbrados y de alguna manera sentimos que les estábamos mostrando un mundo nuevo. Los resultados fueron muy entretenidos también para nosotros porque vimos que los chiquillos, sin tener ninguna experiencia, lograron hacer animaciones y todo fue súper satisfactorio. No hemos vuelto a hacer estos talleres, pero tenemos ganas de repetirlos.

– Junto a tu productora comenzaron trabajando en proyectos para preescolares. ¿Qué interés tienen por este público y por crear piezas que tengan un contenido pedagógico?

El poder decir qué es lo que le estoy entregando al público y de qué les sirve mi trabajo nos hizo preguntarnos qué es lo que le estaba haciendo falta a la televisión en Chile. Ahí es cuando hicimos la serie Flipo en 2007. Lo postulamos a los fondos del CNTV y ganamos. Ahí vimos que lo menos que se estaba produciendo eran las series preescolares y por eso la creamos, con el fin de aportar con algo de calidad en el área que estaba más dejada de lado.

– En estos dos años desde el Oscar, ¿has recibido mensajes de profesores que ocupen Historia de un oso en la sala de clases?

Me han llegado muchos comentarios de profesores que están usando la película y el libro como material pedagógico y para mí eso es increíble porque en el fondo, y como creador, el objetivo de hacer una película es poder comunicar un mensaje a las personas, y que Historia de un oso pueda llegar a los más chicos es bacán.

Hasta el día de hoy recibo mensajes de colegios que lo ocupan para abrir conversaciones con los alumnos y eso es súper bueno porque significa que lo que hicimos valió la pena más allá de haber recibido un premio. Me han contado, por ejemplo, que lo han ocupado para trabajar la compresión de contenido y así saber cómo son las interpretaciones que cada estudiante puede hacer de la historia. También cuentan que les gusta que la película tenga varias interpretaciones y que trabajan otras temáticas como la empatía, el concepto de familia, el periodo de dictadura, etc.

– El próximo 4 de marzo se realizará una nueva entrega de los Premios Oscar y la cinta chilena Una mujer fantástica (2017) tiene muchas posibilidades de ganar. Ambas películas –la tuya y la dirigida por Sebastián Lelio– tienen algo en común: las dos tocan temas que aún en Chile son poco conversados.

¡Estoy seguro de que Una mujer fantástica va a ganar! y precisamente por su temática es que quiero que triunfe. Así como Historia de un oso puso sobre la mesa el tema del exilio cuando la gente ya se estaba olvidando o no quería hablar de eso, la película de Sebastián Lelio, si gana, va a entregar un mensaje muy potente a la sociedad chilena. Se trata de un mensaje político súper claro y que tiene que ver con que el tema de la transexualidad no es algo que haya que resolver o corregir. Que gane el Oscar es algo que me gustaría que le pase a Chile. Necesitamos empezar a abrir nuestra cabeza un poquito más.

Revisa el tráiler Historia de un oso aquí: