Trigger

Experto en educación Christopher Chapman: “Tenemos que estimular a nuestros alumnos a tener aprendizajes más complejos”

21 de noviembre de 2016

El pasado 8 de noviembre estuvo de visita en la Agencia Christopher Chapman, profesor de la Universidad de Glasgow y Director de Educación y Políticas Públicas y Práctica en el Centro Robert Owen para el Cambio en la Educación, quien además ejerce como asesor del Ministerio de Educación de Escocia. Chapman vino a Chile en el contexto del seminario Líderes Educativos para el aprendizaje en red: los desafíos de la colaboración en contextos de competencia, organizado por LÍDERES EDUCATIVOS, Centro de Liderazgo para la Mejora Escolar de la PUCV.

En medio de su agenda conversamos con él en una actividad realizada en la Agencia de Calidad, en la que el experto escocés habló con un grupo de más de 70 evaluadores de la institución. En la instancia les contó de su experiencia en el proceso de visitas a establecimientos para fortalecer la mejora educativa que se hace en Escocia, e hizo especial hincapié en la importancia del trabajo colaborativo y en red.

¿Cómo funciona la colaboración dentro de las escuelas y por qué es importante que se haga?

La colaboración entre escuelas es muy importante, principalmente porque existe un conocimiento que las escuelas muchas veces no saben: el valor del trabajo que tienen. Entonces detectar ese conocimiento y compartirlo con otros establecimientos no solamente ayuda para el desarrollo profesional de los profesores y directivos que están colaborando, sino que también tiene efectos en los resultados de aprendizaje de los estudiantes.

La Agencia de Calidad de la Educación realiza visitas a los establecimientos para promover la autoevaluación, fortalecer sus capacidades institucionales y orientar sus planes de mejoramiento escolar, pronto habremos realizado más de 700 visitas. En atención a la cercanía con las escuelas, ¿cuál es el rol principal que tienen los evaluadores?

Un primer rol es con la calidad de la educación que los niños reciben y en cuanto a esto los evaluadores tienen distintos niveles de trabajo. Un nivel es directamente con los profesores, que guarda relación con conocer las prácticas que ellos realizan. El segundo nivel es con la evaluación que hacen los profesores, pues debemos entregarles evaluaciones que sean útiles para que ellos puedan aplicar y mejorar las estrategias de enseñanza que utiliza. El tercero nivel se relaciona al trabajo que se realiza con los directores, y es sobre cómo el evaluador pueda dar cuenta de las prácticas que ellos usan con sus equipos.

Un segundo rol se vincula a transmitir la cantidad de experiencias que han conocido los evaluadores, ellos deben  dominar en profundidad el sistema escolar, de hecho, por sus visitas pueden tener este conocimiento, la idea es sean también una voz para dar cuenta de lo que está ocurriendo en el sistema educativo, de modo de no solo colaborar directamente con los profesores, sino también para retroalimentar el sistema y mejorar las condiciones que este entrega a sus profesores.

Finalmente, si son testigos de malas prácticas, los evaluadores tienen el deber moral de dar cuenta sobre lo que observan, pero nunca olvidar resguardar la dignidad de las personas con las cuales están trabajando, reconociendo el estatus profesional de quienes están evaluando.

En tu charla hablaste sobre la “evaluación policéntrica”, ¿cómo funciona esta en comparación con la evaluación tradicional?

Una de las principales diferencias es que la evaluación tradicional ha tenido como foco la institución escolar, utilizándola como su unidad de análisis, y frente a ella puede realizar un reporte en torno a su calidad; mientras que la evaluación policéntrica está más interesada en conocer la relación entre diferentes instituciones escolares, se focaliza entonces en una red educativa y no en un establecimiento de forma aislada. Otra gran diferencia es el enfoque de la evaluación, la tradicional ha estado generalmente avocada a los resultados de aprendizaje, mientras que la policéntrica tiene un foco mucho más amplio, ya que incluye a las municipalidades, sostenedores, instituciones públicas como la Agencia de Calidad, y a los elementos sociales que pueden estar afectando a los establecimientos. Este cambio de enfoque le permite tener una visión más holística y sistémica frente a aquello que está ocurriendo en los establecimientos, por eso cuando pensamos en evaluación policéntrica, también estamos pensamos en el futuro de la educación, que cada vez nos exige considerar los aprendizajes de una manera integral, asociados a diferentes factores.

¿Cómo podremos cerrar la brecha entre estratos socioeconómicos en relación a sus resultados de aprendizaje?

Lo primero a tener en cuenta es hacer un buen diagnóstico de cuáles son estas diferencias de aprendizaje entre los estudiantes, que debe ser muy preciso y focalizado en los alumnos individualmente, tenemos que conocer muy bien a nuestros estudiantes para tener un diagnóstico detallado.

Además es relevante considerar que enfocarnos solo en cerrar esta brecha de aprendizaje no es suficiente, e incluso puede llevarnos a una mediocridad en cuanto estamos constantemente apuntando hacia un punto medio. Tenemos que tratar de tener una trayectoria de mejoramiento, lo que implica no solamente tratar de cerrar esta brecha, sino también estimular a los estudiantes a aprendizajes más complejos.

Para ser más concreto, hay tres grandes claves que nos pueden ayudar para disminuir estas diferencias de aprendizaje: la primera es mejorar las prácticas de enseñanza dentro del aula,  porque sabemos que los profesores son fundamentales. Segundo, fortalecer las prácticas de liderazgo directivo, porque entendemos que después de los profesores, los líderes escolares son los que pueden permitirnos generar mejoras; y lo tercero es tener una muy buena conexión con las comunidades y las familias, centrales también para el aprendizaje de los alumnos.

IMG_1453