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Estudiantes desarrollan sus habilidades científicas en la Escuela Darío Salas de Arica

19 de julio de 2018

Con diversas actividades pedagógicas vinculadas a las Ciencias los estudiantes han potenciado sus habilidades de pensamiento de orden superior y logrado mayores aprendizajes en argumentación y pensamiento crítico, además de aumentar su capacidad de comunicar y expresar ideas y opiniones.

Camino al Valle de Azapa, a tres kilómetros de Arica, se encuentra la escuela Darío Salas, que en los últimos años ha implementado una práctica educativa basada en el desarrollo de las habilidades científicas de las Ciencias Naturales. Su desarrollo ha reportado importantes resultados: los estudiantes han participado en ferias científicas a nivel regional y nacional y conformado redes con instituciones del área.

El establecimiento educacional cuenta con una matrícula de 426 estudiantes en educación parvularia y enseñanza básica. El 95,1 % proviene del mismo Valle de Azapa y 389 niños y niñas pertenecen al pueblo aymara.

Para su director, Arturo Yévenes, y el jefe de la Unidad Técnico Pedagógica, Juan Klöckner, la decisión de desarrollar las habilidades científicas en los estudiantes surgió tras analizar, el año 2015, el por qué no tenían los resultados que esperaban en Ciencias. Así se incorporó al establecimiento el profesor Carlos Rodríguez con la misión de potenciar esta área. “Ese año nos convertimos en una escuela abierta. Realizamos una muestra científica, transversal, con público. En 2017, logramos realizar 43 investigaciones científicas. Incentivamos a los estudiantes a comunicar sus resultados en ferias, muestras, congresos y olimpiadas de Ciencia y Tecnología a nivel regional y nacional”, comenta Yévenes.

Asimismo, la escuela generó una red de apoyo con el Centro de Investigaciones del Hombre en el Desierto (CIHDE) de la Universidad de Tarapacá, elaboró una propuesta para la enseñanza de las Ciencias junto con el Programa de Indagación para la Enseñanzas de las Ciencias (ICEC) e impulsó investigaciones escolares que abordan distintas temáticas vinculadas al contexto de los estudiantes.

Una práctica que ha crecido en el tiempo

La práctica de desarrollo de las Ciencias Naturales crece cada día. En 2015 se realizó la primera muestra científica, organizada por 8° básico, basada en la reproducción de experimentos de indagación científica.

Ese mismo año, también se puso en marcha el programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias (ICEC), con foco en la indagación como modelo pedagógico; se inició un trabajo en redes (ONG Tortugas Verdes de Arica, con participación de estudiantes de prebásica, de 8° básico y del Museo del Mar) y se crearon los primeros vínculos con académicos y alumnos de doctorado de la Universidad de Santa Catalina de Florianópolis (Brasil).

En 2016 se abrió el primer huerto de investigación escolar y con esto la primera investigación: “Comparación de epidermis de cultivos de sábila aloe barbadensis”. Posteriormente se realizó la segunda muestra escolar desde prebásica a 8° básico y se concretaron las primeras salidas pedagógicas al Museo del Mar, al Centro de Investigación del Hombre del Desierto y al Museo Arqueológico de San Miguel de Azapa.

Ese año también el colegio fue parte de la primera vinculación con la red 1000 científicos, 1000 aulas.

Para el 2017 lograron el primer lugar regional en el Congreso de Ciencia y Tecnología de Explora, fortalecieron el vínculo con redes con el Instituto de Fomento Pesquero, con las facultades de Ciencias y de Agronomía de la Universidad de Tarapacá, con el CIDHE, el Museo del Mar y con Explora Conicyt.

“Dentro de los hitos, también se encuentran el estudio de microplásticos en el borde costero de la playa La Lisera y Chinchorro con estudiantes de 3° básico junto con su profesora, quienes lograron el 2° lugar en la Feria Infantil de Ciencias. Además, realizaron un taller de Etnomatemática en colcas de la Región de Arica y Parinacota, el que dio inicio a la investigación escolar “El misterio de los Colcas de San Lorenzo”, dirigida por el profesor de Matemática”, sostiene el profesor.

Desafíos

Yévenes fija entre los desafíos de este año el diversificar las líneas de investigaciones escolares, publicar en la revista Brotes Científicos, gestionar un aumento de visitas de científicos a la escuela y hacer crecer el número de salidas pedagógicas.

“Vamos a participar en las Olimpiadas de Ciencia, organizadas por la Universidad Santo Tomás en Arica, y acercar a los estudiantes al campo de la Astronomía y la Robótica”, puntualiza.

La directora de la Macrozona Norte de la Agencia de Calidad, Mabel Bustos, destacó que las actividades pedagógicas científicas “han permitido que los estudiantes potencien sus habilidades de pensamiento de orden superior. El ejercicio de estas habilidades estimula la argumentación y el pensamiento crítico, y potencia su capacidad de comunicar y expresar ideas y opiniones”.

Mabel Bustos enfatizó, además, que los diversos actores de la comunidad educativa destacan el logro de aprendizajes significativos, en tanto los proyectos consideran las experiencias de vida de los estudiantes. “Se ha avanzado en fortalecer el papel protagónico de los estudiantes en sus proyectos de aprendizaje, ya que se incrementó su autonomía en el desarrollo de los proyectos y se incentiva la participación activa”.