Trigger

Entrevista a Kim Schildkamp: “Para mejorar basándote en datos, debes hacerlo de manera colaborativa”

11 de julio de 2019

A principios de mes se realizó en Santiago el taller para directores “Después de los resultados Simce I: Desafíos del uso de datos para la toma de decisiones”, organizado por la Agencia de Calidad y dictado por Kim Schildkamp, profesora de la Universidad de Twente, Holanda, quien tras la actividad se mostró muy satisfecha con la experiencia y con el involucramiento de los líderes directivos en la mejora de los aprendizajes de sus estudiantes.

“Durante el taller sentí que los asistentes estaban bastante involucrados con el trabajo y realmente vi que sabían de la necesidad del uso de datos para la mejora escolar”, aseguró la creadora de Data Team®, método que ya es utilizado en países como Holanda, Suecia, Bélgica y Estados Unidos y que consiste en tomar decisiones que contribuyan a que las escuelas mejoren a través de la implementación en los establecimientos de equipos compuestos por profesores, directores y expertos en datos, quienes aprenden a usar la información en pro de la resolución de diversos problemas educativos dentro de la escuela. Tras el taller, conversamos con Kim Schildkamp sobre el uso de datos, la importancia de la colaboración en este proceso para lograr avances y mejoras y del trabajo realizado por la Agencia para promover el uso de datos a través de jornadas territoriales, difusión del modelo de uso, seminarios y talleres con expositores internacionales, entre otras acciones. 

¿Qué le pareció la participación de los directores durante el taller?

Disfruté mucho la mañana con los asistentes. En las actividades y donde hice que los directores se agruparan en equipos, pude ver que el trabajo que realizaron y los resultados que obtuvieron fueron bastantes similares a lo que he visto en otros países. Por ejemplo, en el ejercicio sobre identificar causas de repitencia en un caso ficticio, miraron los procesos de mejora escolar y quisieron mejorar el logro estudiantil, entonces, tuvieron la tendencia de ver primero las causas a nivel estudiante. Eso fue muy bueno porque también nos dimos cuenta de que primero tenemos que mirar otras causas, como por ejemplo a nivel docente y también a nivel escolar. Además, pude ver que el nivel de las preguntas que me hicieron era bastante alto y eso me da la idea de que los directores en Chile son bastante serios en el uso de datos para mejorar sus escuelas.

¿Conocía la labor que desarrolla la Agencia? Parte de nuestro trabajo es justamente propiciar un modelo de uso de datos para la mejora escolar.

Sí, había estudiado sobre ustedes. Creo que la labor de la Agencia es muy relevante y lo que me gusta es que están trabajando sobre un enfoque muy amplio donde abordan datos de la evaluación nacional (el Simce) y también otro tipo de evaluaciones como Evaluación Progresiva. Creo que esto es importante porque si uno quiere apoyar a las escuelas para mejorar la educación basándose en datos, necesitamos estar seguros de que las escuelas tienen acceso a fuentes múltiples de datos y en ese sentido creo que el trabajo de la Agencia es crucial para que se dé esto.

En mayo pasado la Agencia entregó los Resultados Educativos 2018. ¿Qué desafíos cree usted que tienen los directores chilenos tras recibir esta información?

En mi opinión, creo que un gran desafío es que los directores –como tienen tanta información para considerar– no comiencen el trabajo mirando datos. La idea es que primero observen y reflexionen en torno a cuál es la visión y las metas que tienen en sus establecimientos para luego hacerse preguntas en torno a ello, y después puedan mirar los datos para tomar decisiones.

¿Qué tan importante es la colaboración en el trabajo con el uso de datos?

¡Muy importante! Pienso que el uso de datos es un proceso donde hay que generar entendimiento entre todos los integrantes de una comunidad escolar. Si quieres hacer mejor las cosas basándote en datos, tienes que hacerlo de manera colaborativa porque los datos no te van a decir qué hacer paso a paso; te dirán que los estudiantes tienen problemas, por ejemplo, en matemáticas, pero no dirán qué hacer para mejorar eso. Entonces, lo que se necesita es la colaboración de todos los actores de las comunidades escolares para poder encontrar alguna solución.

Usted creó Data Team®, procedimiento que trabaja con el uso de datos y el uso de la información de manera eficiente para la toma de decisiones a nivel escolar. A su juicio, ¿cuáles son los beneficios de este proyecto?

Creo que lo más importante es que aumenta el aprendizaje y logro estudiantil. Hemos tenido algunos equipos de datos que miran los indicadores más sociales, estos eran equipos de Suecia, y gracias a ellos se pudieron mejorar indicadores importantes como el bienestar y la seguridad en las escuelas.

Y en ese sentido, ¿podría compartir algún ejemplo emblemático de un colegio que haya avanzado gracias a esta iniciativa?

Tengo una anécdota: trabajamos con una escuela que tenía bajos resultados en exámenes de inglés y por eso, el inspectorado holandés (equivalente en Chile a la Superintendencia de Educación) habló con el director de ese colegio y le dijo que esto era inaceptable, pues sus resultados eran malos año tras año. Luego, esta escuela comenzó a trabajar con Data Team® y, al mirar los datos, descubrieron que el motivo del problema tenía que ver con la falta de coherencia en la malla curricular y la falta de diferenciación en la sala de clases. Entonces, el equipo trabajó arduamente en estas cosas para poder mejorarlas y al año siguiente, los resultados estaban sobre la media. Con esto, el inspectorado holandés volvió a la escuela y los acusó de hacer trampa porque no podía creer que en solo un año hubiera habido tanto avance. Ellos explicaron que habían ocupado el método del Data Team® y que por eso avanzaron. Todo terminó bien.

Trabajar en el uso de datos puede parecer algo muy técnico. ¿Cómo contribuye en el desarrollo integral de los estudiantes?

Algo que es muy importante en los equipos de datos es que no empezamos a trabajar con la información, sino observando cuál es el problema que aqueja a la escuela y qué temas les gustaría abordar. En el caso del bienestar, por ejemplo, se puede comenzar certificando que hay un problema en el bienestar de los niños y para resolverlo, en primer lugar, habría que realizar una encuesta de bienestar, para así establecer cuál es la situación actual. Si a partir de ello se confirma que hay un problema en esa área, se pueden mirar otros datos para descubrir por qué existe ese problema. Para ello es posible entrevistar a los estudiantes y ocupar sus respuestas –esos datos– para saber por qué hay un conflicto. Encontrando el motivo se puede comenzar a trabajar en abordarlo y solucionarlo.

Conoce más sobre el taller realizado por Kim Schildkamp Aquí.