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Educación e innovación en Alto Hospicio

23 de mayo de 2019

Ubicado en el casco histórico de Alto Hospicio, el Liceo Bicentenario Metodista William Taylor es un establecimiento que destaca por su trabajo en estrategias de mejoramiento. Ejemplo de ello es que este año comenzó la construcción de un Centro de Innovación, Desarrollo e Investigación, importante espacio de aprendizaje para sus casi dos mil estudiantes de pre kínder a IV medio.

El Centro de Innovación contempla dos pisos y contará con equipamiento de última tecnología, algo que, según su directora, Virginia Cartes, significa “una mejora en el estándar metodológico, pedagógico y de infraestructura para nuestras especialidades de electrónica, administración, telecomunicaciones y atención de párvulos”.

El proyecto contará con un Taller de Charlas TED, a través de las cuales los estudiantes, funcionarios y apoderados podrán expresar sus intereses e ideas. Cartes destaca además la creación de un espacio de cowork: “la idea es trabajar en forma colaborativa nuestros proyectos en diversas áreas de desarrollo. Será nuestra estrategia de trabajo en todos los niveles del liceo, articulando el currículum en ciencias, tecnología, artes y matemática. Nuestras aulas son diversas, por lo mismo, aplicamos una pedagogía centrada en el alumno con estrategias activas, donde la gestión de las emociones ocupa un lugar privilegiado para un mejor desarrollo de nuestros estudiantes”, enfatiza la directora.

Agrega que el Centro de Innovación, Desarrollo e Investigación, sumará un taller de prototipado, con equipamiento tecnológico disponible y al servicio de la comunidad educativa. “Deseamos que las ideas tengan su proceso de mejora continua desde el prototipo hasta su concreción”, remarca.

En ese sentido, para llevar a cabo estas ideas -de gran impacto para la comunidad escolar- ha sido fundamental la distribución de las horas lectivas y no lectivas. Al respecto, Sebastián Sepúlveda, coordinador del área de inclusión escolar del establecimiento, comenta que hace dos años acordaron distribuir estas horas en una proporción de 60/40, respectivamente, para todos los equipos de aula.

Para Sepúlveda, esta medida permitió mejorar sus trayectorias de enseñanza y tener una correcta distribución de las horas para la realización de clases y otras actividades. “Tenemos una planilla de trabajo donde se dividen macroactividades, como la planificación, atención de estudiantes y apoderados, entre otras actividades que, a su vez, se convierten en microactividades como las entrevistas a los estudiantes, la derivación de casos y la retroalimentación con los profesionales del área psicosocial e inspectores”, cuenta.

Información para trabajar en Calidad

La comunidad valora las herramientas que entrega la Agencia de Calidad, pues le ha permitido trabajar con más y mejor información. Actualmente se encuentran en Categoría de Desempeño Medio, tanto en educación básica como en educación media. “Nos sentamos a analizar los resultados en comunidad. Como colegio vemos estos datos como una herramienta de mejora y una oportunidad de aprendizaje que nos lleva a buscar estrategias para ir sumando y comprometiendo a nuestra comunidad”, sostiene Patricia Vásquez, jefa de la Unidad Técnico Pedagógica del liceo.