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¿Cómo enfrentamos aulas más diversas?

11 de diciembre de 2018

En el marco de la conmemoración del Día Internacional del Migrante (18 de diciembre), Marcela Soto y Alejandro Hidalgo, jefe de la División de Evaluación y Orientación del Desempeño de la Agencia de Calidad, conversaron en el programa radial de la Agencia, Agenda Calidad, con Trinidad del Río, antropóloga y directora de Educación e Interculturalidad del Servicio Jesuita Migrante (SJM) acerca de los desafíos que plantea el fenómeno de la migración para el sistema escolar en nuestro país.

A través del Censo 2017, el Instituto Nacional de Estadísticas cifró en 745.772 el número de extranjeros que vive en Chile y que proviene, en su mayoría, de Colombia, Perú, Venezuela –y cada vez más– de Ecuador, República Dominicana y Haití. Todos ellos llegaron a nuestro país en busca de nuevas y mejores oportunidades de vida, entre las que se incluye el acceso a la educación. De esta manera, la matrícula de estudiantes extranjeros se ha casi cuadruplicado en los últimos cuatro años en los colegios de nuestro país.

Al respecto, Trinidad del Río comentó que, pese a que la inmigración se sentía con fuerza desde hace un tiempo, fue en 2016 cuando se comenzó a observar un aumento de estudiantes migrantes en los colegios de Chile. Hoy, añadió, son cerca de 113.000 los niños, niñas y jóvenes cuyas familias migraron a nuestro país, que están insertos en el sistema educativo, concentrándose, la mayor parte, de ellos en establecimientos municipales en los niveles pre básico y básico.

“La llegada de los estudiantes migrantes nos ha ido tensionando y ha evidenciado una serie de dificultades y barreras que va generando el sistema porque no estábamos acostumbrados ni preparados para enfrentar este fenómeno”, afirmó del Río junto con asegurar que algunos de estos nudos críticos se han ido desvaneciendo a partir del trabajo realizado por las comunidades escolares, sostenedores y el Ministerio de Educación.

En cuanto a los principales desafíos, la directora de Educación e Interculturalidad del SJM mencionó que a partir de Migración y Escuela, programa a través del cual la organización trabaja en el diagnóstico de escuelas en conjunto con las comunidades escolares, han podido advertir varias tareas pendientes a nivel pedagógico. Entre ellas destacó la necesidad de los docentes de contar con “más herramientas para relacionarse con esta diversidad cultural que hoy tienen en sus aulas”, relevando el concepto de interculturalidad y las estrategias que cada profesor ha llevado adelante desde la creatividad y las ganas por marcar la diferencia.

Otro desafío observado por el SMJ es, en palabras de Trinidad del Río, aquel que tiene que ver con conocer los conflictos que se dan entre los estudiantes para, desde ahí, trabajar y avanzar. En ese sentido, una de las principales dificultades la tienen los estudiantes que no hablan español –como es el caso de quienes provienen de Haití– pues “les cuesta adaptarse a nuestra forma y ritmo para hablar, a los chilenismos, etc.”, algo que, añadió, también les sucede a quienes son hispano-hablantes.

La idea para la antropóloga es, entonces, “avanzar en cómo vamos transformando de a poco aquellas miradas con respecto a la convivencia, discriminación, e incluso racismo, y para eso es importante que estos conflictos se hagan visibles”.

Por su parte, Alejandro Hidalgo aseguró que, desde la mirada de la Agencia de Calidad, el rol de los profesores es fundamental, agregando que, si bien aún hay una carencia en las herramientas para avanzar en una educación intercultural, se están haciendo los esfuerzos por avanzar a través de distintas medidas que no solo tienen que ver con el proceso de evaluación ligado a una calificación, sino que también al monitoreo de los procesos de aprendizaje de cada estudiante.

En esa línea, enfatizó en que “la Agencia ha dado un paso importante en poder tener a disposición de los colegios distintas herramientas”. Ejemplo de ello es Evaluación Progresiva, un dispositivo que permite a los profesores observar la comprensión lectora de cada niño y niña de 2° básico y, con ello, monitorear sus avances y crear estrategias de mejora según las particularidades de cada curso.

Escucha el programa completo AQUÍ.