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CLIMA DE CONVIVENCIA ESCOLAR- Por Mabel Bustos

El buen clima de convivencia escolar es un elemento inseparable de la calidad de la educación, de aprender a convivir con el otro. Se trata de una dimensión fundamental de la experiencia educativa, que compete a todos los actores de la comunidad, considera distintos aspectos y demanda importantes desafíos para las escuelas y el sistema educativo en su conjunto. Entre otras características, un buen clima escolar debe ser inclusivo, bien tratante, colaborativo entre los distintos actores, y debe favorecer los espacios de conversación y de participación al interior de las comunidades educativas.

El libro “Construyendo juntos: claves para la convivencia escolar” entrega una aproximación detallada sobre el clima de convivencia e invita a la comunidad a seguir interiorizándose, de manera reflexiva, respecto de esta dimensión de la educación y su desarrollo. También propone orientaciones y herramientas para que los establecimientos educacionales definan, de manera colaborativa, distintas acciones que puedan fortalecer su clima de convivencia.

Este esfuerzo de la Agencia de Calidad de la Educación, junto a los autores de esta publicación Ana María Arón, Neva Milicic, Magdalena Sánchez y Joaquín Subercaseaux, está dirigido a directores, profesores, asistentes de la educación y, en general, a toda la comunidad escolar, para ser utilizado como una herramienta práctica que les permita reflexionar y, a partir de esto, diseñar acciones concretas que instalen y fortalezcan un buen clima de convivencia escolar. Aunque si bien está pensado preferentemente para establecimientos que imparten educación básica, la mayoría de sus contenidos pueden ser aprovechados también por los establecimientos de educación media.

El buen clima de convivencia escolar es inseparable de la calidad de la educación. Una escuela que tiene un buen clima de convivencia, no solo mejora el ambiente para lograr mayores aprendizajes, sino también, colabora para un mejor clima laboral entre profesores, una mayor participación de los estudiantes y sus familias y contribuye a una mejor autoestima y motivación de los estudiantes.

A juicio de los autores de este libro, el colegio es el lugar donde los niños aprenden a convivir y esto es muy relevante, pues la convivencia ayuda al estudiante construir su cerebro social, con ésta va a aprender modelos de relación y eso es una experiencia que puede marcar la trayectoria de los estudiantes. Es por esto que la convivencia escolar no es solo buena para el buen día a día de los establecimientos educacionales, sino también sirve para la trayectoria personal de cada niño o niña.

Se espera que Construyendo juntos: claves para la convivencia escolar se utilice como una herramienta práctica que permita a las comunidades escolares reflexionar y, a partir de esto, diseñar acciones concretas que instalen y fortalezcan un buen clima de convivencia escolar, siempre con foco en el desarrollo integral de los estudiantes.

Mabel Bustos, directora de la Macrozona Norte de la Agencia de Calidad de la Educación.
Columna original en El Mercurio de Antofagasta.