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Celebramos un año de Evaluación Progresiva

22 de agosto de 2017

Mejorar los aprendizajes en comprensión lectora de niños y niñas de 2° básico es el objetivo principal de Evaluación Progresiva, herramienta pedagógica que este 2017 cumple un año y que cerca de seis mil establecimientos educacionales en Chile utilizan de manera voluntaria.

Hoy, seis de cada diez estudiantes que cursan 2° básico no lee comprensivamente, y en el marco del gran desafío que significa lograr que todos los niños y niñas gocen de la lectura, es necesario dar un salto en calidad; un salto del cual todos los actores involucrados en educación están conscientes que debe darse.

Es por eso que ampliar la mirada de calidad a través de dispositivos que contribuyan a la profesionalización docente y que aboguen por lograr mejores aprendizajes en los estudiantes es uno de los principales motores de la Agencia de Calidad. La institución, con Evaluación Progresiva, dio un paso adelante al permitir a los profesores contar con valiosa información de manera más rápida y oportuna para realizar mejores clases.

En sintonía con lo anterior, Carlos Henríquez, Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad, indicó que “como Agencia de Calidad creemos más en la colaboración que en la competencia y por ello tenemos todos nuestros esfuerzos concentrados en aportar información para generar capacidades, para que con las orientaciones y apoyos pertinentes, todos los colegios puedan mejorar y ofrecer a sus estudiantes una educación de calidad”.

“Hemos resignificado el concepto de evaluación”

El desarrollo de habilidades lectoras es esencial para el desarrollo de los estudiantes -sobre todo durante los primeros años de escolaridad- y es por eso que redoblar los esfuerzos en esta área es fundamental para avanzar en calidad.

Así lo han entendido los aproximadamente seis mil colegios que se han sumado a Evaluación Progresiva, herramienta de carácter voluntario, auto aplicado y que entrega resultados por habilidad (localizar, interpretar y relacionar, y reflexionar).

Uno de ellos es el Colegio Almirante Patricio Lynch de Iquique, establecimiento donde, en palabras de su jefa de UTP Jessica Daza, Evaluación Progresiva “es bastante enriquecedora para monitorear el aprendizaje y darle una connotación distinta”. Para ella, el instrumento -aplicado en total a 105 estudiantes de 2° básico- “es muy valioso, en lo físico (papel), en la forma en que se aplica y por las distintas orientaciones que entrega, ya sea para la aplicación general en el curso como para los estudiantes con necesidades educativas especiales”.

En Santiago en tanto, el director de la Escuela Particular Marques de Ovando, Julio Zúñiga, aseguró que gracias a instancias como Evaluación Progresiva, tanto él como su equipo directivo y docente puede observar cómo se encuentra el establecimiento y tomar decisiones en base al diagnóstico que entrega la evaluación.

“Trabajar con Evaluación Progresiva ha traído beneficios para nuestra escuela porque se trata de un proceso rápido donde siempre se concluyen cosas nuevas y nos permite prepararnos como equipo y trabajar de manera colaborativa”, comentó Zúñiga.

Más hacia el sur, en Puerto Varas, Progresiva también está presente en los colegios. Uno de ellos es la Escuela Rosita Novaro, donde aseguran que los informes que entrega este dispositivo son muy beneficiosos para el trabajo en el aula.

“El diagnóstico que aplicamos en marzo nos dio información relevante, que ha permitido que nuestros profesores logren entender muy bien cuando se trata de una información explícita e implícita en el aprendizaje lector y todas las demás habilidades de nivel superior que deben desarrollar nuestros estudiantes”, afirmó Rigoberto Rosas, jefe de UTP de la escuela puertovarina.

Acerca de la importancia de la evaluación, cuya segunda ventana se extendió hasta el próximo 31 de agosto, Henríquez afirmó que “hoy es el 64 % de las escuelas con 2° básico las que están trabajando para que niños y niñas lean compresivamente”, asegurando que se trata de una herramienta que contribuye a ampliar la mirada de calidad, “otorgándole a los docentes información oportuna y específica acerca del proceso de sus estudiantes”.

Debido a la positiva respuesta de los establecimientos es que durante este segundo año de Evaluación Progresiva, los esfuerzos están puestos en ir aún más allá y continuar convocando a los colegios que aún no se suman en el uso de esta herramienta. “Nuestra misión es trabajar para asegurar la calidad en los doce mil establecimientos educacionales de Chile”, afirmó Henríquez.