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¿Cómo aprende la Generación 4G? – Por Mabel Bustos

7 de diciembre de 2018

Pongámonos frente a la pregunta ¿La tecnología deteriora el aprendizaje?

El último informe de PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) mostró que un 32% de los alumnos chilenos utiliza internet por más de seis horas al día (muy por encima del 24% de América Latina y el 16% de la OCDE).  En esta línea de trabajo, la Agencia de Calidad de la Educación realizó un estudio que señala que La Generación 4G son “nativos digitales”. Esto quiere decir que niños, niñas y jóvenes que nacieron entre 1990 y 2012, ocupan distintos artefactos electrónicos desde sus primeros años de vida. Estos escolares dividen la pantalla del computador en dos partes, en una buscan información para la tarea y en la otra revisan su perfil de Facebook, mientras chatean por WhatsApp o usan Snapchat y cargan un tutorial en YouTube.

Esta generación, acostumbrada a la multitarea, requiere de distintos estímulos para mantener su interés. Si algo no llama su atención o le aburre, lo abandona o busca otra actividad.  Si bien esta habilidad múltiple que los caracteriza genera nuevas capacidades en los estudiantes (mayor eficiencia, más creatividad), también conlleva ciertos desafíos en la manera en que los jóvenes aprenden en la sala de clases.

Los dispositivos y las plataformas llegaron para quedarse y cambiaron la forma en que nuestros estudiantes leen y aprenden. Sin embargo, también existen puentes que reúnen ambas formas de ser, integrando el eterno placer por la lectura con las habilidades de los nativos digitales.

Como la lectura requiere de una atención prolongada y a la generación 4G le cuesta mantener un sólo foco de atención, tendrían problemas para comprender textos más extensos y complejos.

Por último, es urgente fomentar el uso pedagógico de los dispositivos digitales, porque de esa manera ponemos la tecnología en favor del aprendizaje. De ahí que necesitamos profesores preparados tanto en sus capacidades como en sus creencias respecto de estos dispositivos y, como no, en el acompañamiento temprano en la lectura para que, desde un comienzo, un libro sea tan atractivo como una pantalla. Pero, sobre todo, hay que dejar en claro que esto es una oportunidad, no es el fin de la lectura, es el comienzo de otra manera de leer.

Debemos incorporar la tecnología al proceso de aprendizaje, identificando las particularidades de los estudiantes 4G, reconocimiento sus habilidades, intereses y forma de aprender. Al alero del salto tecnológico ha nacido un nuevo mundo y estudiantes. El Sistema Educativo debe aprovechar sus fortalezas y hacerse cargo del desafío que se plantea.

Publicada en Diario El Mercurio de Antofagasta.