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Abraham Magendzo: “el desafío es cambiar a una cultura de evaluación más integral y motivante”

31 de agosto de 2017

Abraham Magendzo Kolstrein (1934) se convirtió el pasado 29 de agosto en el Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2017. Su elección fue unánime y entre las razones que tuvo la comisión evaluadora encabezada por la ministra Adriana Delpiano para galardonar al actual coordinador de la cátedra UNESCO en Educación de Derechos Humanos estuvo su vasta experiencia en el estudio del currículum y políticas educativas.

Según el acta redactada por el jurado también integrado por el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, los rectores de las universidad de Playa Ancha, Patricio Sanhueza, y Católica del Maule, Diego Durán, y el Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2015, Ramón Núñez, Magendzo fue escogido por “su trayectoria y reconocimiento a nivel nacional e internacional, como referente en materia de currículum escolar, educación en derechos humanos, educación ciudadana, convivencia escolar, resolución de conflictos, bullying y violencia escolar, siendo considerado como un innovador en aspectos clave del debate educativo actual”.

“Me siento muy feliz y orgulloso, pero orgulloso con humildad”, afirmó en entrevista para la Agencia de Calidad el profesor Magendzo quien es enfático al decir que este reconocimiento no significa el fin de sus esfuerzos por contribuir a una mejor educación en Chile. Asimismo, no restó méritos a la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, institución donde actualmente se desempeña y la que patrocinó su postulación al premio. “Uno nunca está solo. La universidad es la que me presentó y recibí muchísimo apoyo de ellos”, sostuvo.

Profesor de Estado, Máster, Doctor y Postdoctorado en Educación y Currículum, Magendzo es especialista en distintas áreas, algunas de ellas relacionadas con educación ciudadana y convivencia escolar, dos de los indicadores con los que la Agencia de Calidad trabaja mediante los IDPS, conjunto de índices que entregan información relacionada con el desarrollo personal y social de los estudiantes de un establecimiento.

Al hablar de evaluación, el recién nombrado Premio Nacional comentó que es de suma importancia “observar y junto con eso apoyar (a los colegios). Uno piensa que desde el discurso se va a la acción rápidamente y mantiene una idea acerca de la convivencia o de la inclusión, pero otra cosa es lo que está pasando en terreno. Por eso hay que evaluar y también orientar para así cambiar a una cultura de evaluación más integral y motivante. En ese sentido creo que el trabajo que está desarrollando la Agencia es fundamental y muy loable”.

Ley de Inclusión y Reforma en marcha: dos avances de gran valor

Al hablar de la Reforma Educacional, y en particular de la Ley de Inclusión, Abraham Magendzo aseguró que se trata de un muy buen comienzo subrayando en que hay que tener conciencia que, como en todo, los procesos son largos por lo que tener una “mirada del futuro” es esencial para avanzar.

Creo que pensar en una sociedad inclusiva, y no solamente en una escuela inclusiva, es un desafío de una riqueza enorme. Nuestros hijos y nietos van a vivir en una sociedad diversa, ojalá menos segmentada de la que tenemos ahora, menos fragmentada e individualista. Por lo tanto, vamos a tener que trabajar en equipo creando redes, generando diálogos y en ese sentido, la Ley de Inclusión impulsa lograr estos objetivos”, afirmó.

“Creo que la Reforma va en la dirección correcta”, dijo resaltando que en un futuro, estas medidas conseguirán acotar las brechas que hoy pueden apreciarse entre los estudiantes que tienen más recursos y los que son más vulnerables. “Avances como la gratuidad son sin duda, un tremendo progreso”, enfatizó.

Por último, mencionó que si bien hasta hace poco el país tenía “una mirada muy reduccionista de la calidad”, hoy el concepto se ha ampliado positivamente.

“Uno sabe leer y escribir bien, sabe Ciencias y Matemática, hay buenos puntajes en el Simce y la  PSU; eso es en parte la calidad, y me parece bien, pero no es lo central. La calidad está reflejada preferentemente en la Formación Ciudadana en nuestra convivencia, en entender que el otro es un legítimo otro y que uno en la vida no puede comportarse corruptamente. Todas esas cosas se aprenden en parte en la casa, pero también en la escuela”, afirmó.

Es ahí, agregó, donde está el desafío. “La calidad no puede quedar reducida exclusivamente a los conocimientos duros. Hay que poner la mirada más fuerte en estos conocimientos que alguien por ahí llamó blandos, pero que yo los llamo esenciales para un país que progresa”.

Así como Abraham Magendzo fue distinguido con el Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2017, hay también otros hombres y mujeres que han sido reconocidos con este premio en años anteriores. Algunos de ellos son:

Iván Núñez Prieto (1932): profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica de la Universidad de Chile, nombrado Premio Nacional de Ciencias de la Educación en 2015 debido a su importante aporte en la investigación en el área de la educación y su contribución al desarrollo de la profesión docente.

Beatrice Ávalos Davidson (1935): galardonada con el Premio Nacional de Ciencias de la Educación el año 2013, esta Doctora en Educación, mención Filosofía e Historia, fue premiada por su nutrida carrera académica y su contribución en el ámbito de la formación inicial docente.

Erika Himmel König (1930): reconocida con el Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2011, esta Profesora de Estado en Matemática tuvo un papel relevante en el campo de la medición educacional como investigadora en las principales iniciativas impulsadas en Chile.

Mario Leyton Soto (1932): superintendente de educación pública entre 1970 y 1973, investigador en distintos temas educativos y subsecretario de educación bajo el Gobierno de Eduardo Frei Montalva, Leyton fue distinguido con el Premio Nacional de Ciencias en Educación en 2009 por su destacada labor en la reforma al sector en los años sesenta.

Tampoco podemos dejar de mencionar a:

Viola Soto Guzmán (1991)

Ernesto Livacic Gazzano (1993)

Hugo Montes Brunet (1995)

Gabriel Castillo Inzulza (1997)

Patricio Cariola Barroilhet (1999)

Hernán Vera Lemperein (2001)

Mabel Condemarín Grimberg (2003)

Héctor Gutiérrez Muñoz (2005)

Ernesto Schiefelbein Fuenzalida (2007)

¡Felicitamos a Abraham Magendzo por este reconocimiento y por su inagotable aporte a la educación chilena!