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¿Cómo puedo mejorar la educación de mis hijos más allá de los resultados académicos?

Cuando hablamos de la importancia del trabajo en equipo dentro de los establecimientos educacionales, padres y madres son parte fundamental de ello, pues todo lo que puedan hacer por sus hijos se traduce en una ganancia que no solo tiene que ver con mejorar en lo académico, sino también con otras aristas relacionadas con una educación integral, es decir, aquella que concibe, además, los avances de los estudiantes en sus habilidades socioemocionales, intereses y capacidades. ¿Pueden los padres contribuir a mejorar la educación de sus hijos? Aquí les dejamos tres temas elementales que vale tener en cuenta al momento de iniciar el año escolar.

1. Fomento a la lectura

La última entrega del Estudio Internacional del Progreso en Competencia Lectora (PIRLS) arrojó que nuestro país está muy cercano al promedio internacional en cuanto a sus resultados. Sin embargo, las cifras –aún desalentadoras cuando vemos que es uno de cada cuatro estudiantes de 4° básico el que logra los mejores resultados–, plantean un desafío grande para aumentar las habilidades en comprensión de lectura en los estudiantes.

¿Qué pueden hacer los padres y madres para ayudar a mejorar la comprensión lectora de los niños? Es importante que al comenzar un nuevo año escolar los apoderados sepan si en el establecimiento al que asisten sus hijos existe dentro de su planificación, un plan lector que contribuya a desarrollar su comprensión lectora.  ¿Cómo potencian la lectura en los alumnos?, ¿llevan a cabo estrategias como las lecturas silenciosa, compartidas y en voz alta?, ¿implementan actividades entretenidas como el cuenta cuentos u obras de teatro?, ¿qué están haciendo padres y madres para potenciar la lectura en la casa?

Desde 2016, la Agencia de Calidad de la Educación implementa Evaluación Progresiva, una herramienta que tiene como objetivo contribuir en el mejoramiento de los aprendizajes y habilidades de comprensión lectora en niños y niñas de 2° básico. Hoy son más de cinco mil las escuelas que han sumado este dispositivo de manera voluntaria a su planificación.  ¿Tu colegio es uno de ellos?

2. Igualdad entre niños y niñas

Evaluaciones como PIRLS, PISA, TIMSS y Simce dejan en evidencia el avance de Chile en cuanto a la disminución de la brecha de género, menor que el promedio internacional (PIRLS 2015). Pese a eso, aún hay diferencias entre niñas y niños y es por eso que se vuelve importante estar informado y dispuesto a colaborar para acortar las desigualdades.

Al momento de comenzar las clases, es aconsejable que padres y madres pregunten en el colegio si existe un protocolo de acción que tienda a la igualdad, si se potencian las habilidades de los estudiantes sin importar su género, si en clases las preguntas sobre Lenguaje, Matemática y Ciencia van dirigidas a niños y niñas sin distinción, si talleres de ciencias, danza, deportes u otros están abiertos para todos, etc.

Además, es preciso preguntarse sobre cómo estamos mirando la educación de nuestros hijos. Desde esta perspectiva, se vuelve necesario observar conductas a favor de los estereotipos, por ejemplo, la presión que se le puede otorgar a un niño para que sea bueno en Matemática o Ciencia y el fomento de la lectura reservado para las niñas.

3. Frente a la violencia escolar

Generar un espacio de buena convivencia en los colegios es igual de importante que la preocupación por mejorar los resultados académicos, y de ahí que contar con toda la información proveniente de los establecimientos es clave para unificar acciones que vayan en contra de la violencia escolar.

Trabajar en grupo –e involucrar a los estudiantes– es crucial para lograr un buen ambiente escolar. Los resultados PISA trabajo en equipo, donde se analizan las habilidades colaborativas de los estudiantes de quince años, mostraron que si bien los estudiantes poseen estas habilidades, aun nuestro país se encuentra bajo el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Por eso es que los padres están llamados a conocer cómo el colegio maneja esta temática, de qué manera fomenta un buen trabajo grupal y cómo ellos marcan la diferencia y son el ejemplo de niños y niñas, teniendo como premisa la idea de que las ganancias que se obtienen colaborando son más que las que se consiguen compitiendo.

También es importante conocer cuál es el protocolo con el que cuenta el colegio en caso de violencia, si existe un encargado de convivencia escolar y cómo la escuela considera que los padres y madres pueden apoyar estas estrategias para, en conjunto, hacer de la estadía en el colegio una experiencia enriquecedora y amigable.