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Herramientas para mejorar la Lectura

Los resultados del Estudio Nacional de Lectura 2° básico demuestran que como país tenemos una tarea urgente: mejorar los aprendizajes. La Agencia de Calidad de la Educación lleva algunos años trabajando para poner a disposición de las comunidades escolares herramientas que aporten a la mejora de la Lectura.

La comprensión lectora es una herramienta esencial para desarrollar nuevos aprendizajes y es la base del aprendizaje permanente. La lectura es la puerta de entrada al conocimiento en otras áreas del currículo escolar (leer para aprender), estimula la creatividad e imaginación de los niños (leer para disfrutar) y estimula la apertura a nuevos mundos y conversaciones.

Herramientas para las comunidades escolares

En la sección “Orientación de la página web, específicamente en la pestaña “Herramientas de orientación”, se encuentran disponibles para su descarga tres talleres para el desarrollo de la comprensión lectora, están dedicados específicamente a los docentes:

– Estrategias innovadoras para el desarrollo del pensamiento.
– Diagnosticar para actuar. Comprensión lectora: evaluación diagnóstica de Evaluación Progresiva.
– Estrategias para evaluar y compartir los aprendizajes.

En la misma sección se puede acceder a herramientas que orientan procesos de mejora en la motivación por la lectura y en el desarrollo de habilidades de comprensión (talleres, fichas de trabajo, rúbricas, entre otros).

En la sección “Comparte”, destinada principalmente a directivos y docentes, se encuentran publicadas experiencias y prácticas de diversos establecimientos que la Agencia ha recogido en las Visitas de Aprendizaje. Una de ella es Prácticas pedagógicas: desarrollo de habilidades y fomento del interés por la lectura.

La Agencia también cuenta con el proyecto Mejoramiento de la Comprensión Lectora, el que pone a disposición de los directivos, docentes y apoderados talleres para motivar a un niño o niña a leer y para mejorar las habilidades de comprensión lectora.

En la sección “Estudios” se encuentran disponibles los libros Se puede (I) y Se puede (II). En estos se presentan proyectos institucionales en los que la motivación por la lectura y el desarrollo de habilidades y estrategias son pilares para la mejora.

También en la sección “Estudios”, en la opción “Docentes y aula” se encuentra el estudio “Factores que influyen en la motivación por la lectura y su relación con logros de aprendizajes e Indicadores de Desarrollo Personal y Social”.

Para aportar en el desarrollo de la lectura comprensiva, la Agencia cuenta también con el instrumento Evaluación Progresiva, el que mide los aprendizajes de los estudiantes en tres momentos del año escolar, reporta resultados por curso y alumno y entrega orientaciones pedagógicas con sugerencias de nivelación a inicios de 2° básico, entre otros.

Finalmente, se encuentra la iniciativa Evaluación Formativa, centro de recursos para docentes y directivos, que provee actividades evaluativas para Lenguaje y Comunicación  2° básico y documentos para profundizar en experiencias, tanto nacionales como internacionales, relacionadas con este tipo de evaluación.

Recomendaciones para trabajar la lectura

– Promover la lectura con un propósito acotado, ya que un texto es, en todo contexto, una construcción de significados.

– Crear oportunidades de lectura para los niños y niñas más pequeños donde se usen palabras que conozcan y les sean significativas. Está comprobado que el conocimiento de las letras y el desarrollo de la conciencia fonológica es influenciado positivamente si se conoce la palabra analizada.

– Trabajar con los estudiantes los distintos niveles de comprensión del texto y darles oportunidades de desarrollo de la fluidez lectora. La decodificación por sí sola no asegura la comprensión de lo que se lee. Para ello, es importante tener espacios de lectura oral guiada por el docente, en donde niños y niñas pueden escucharse (y comprender) lo que están diciendo.

– Realizar preguntas a los estudiantes antes, durante y después de la lectura para identificar información explícita en el texto, realizar inferencias (predecir, hipotetizar, hacer relaciones entre información que está en el texto, etc.), realizar evaluaciones, comentarios o establecer otra relación con el texto.

– Enseñar explícitamente estrategias de comprensión lectora que los niños y niñas puedan aplicar para luego evaluar si comprendieron el texto (ej.: predecir, visualizar lo que se lee, hacer conexiones con lo que saben, sintetizar, entre otras). Para la enseñanza explícita, es importante que el docente primero modele la aplicación de la estrategia en voz alta, luego dé permita que ellos las apliquen con apoyo, para que, gradualmente, puedan hacerlo solos.

– Propiciar conversaciones en torno a una lectura colectiva, donde los estudiantes tengan oportunidades de participar extendidamente y de oír un lenguaje específico, preciso y variado respecto de los temas aludidos. Es importante considerar que el vocabulario es el predictor más importante de comprensión lectora.

– Aumentar la variedad de textos que se leen en términos no solo de sus temáticas, sino que también de sus formatos y tipos (cuentos, poemas, recetas, noticias, cartas, enciclopedias, etc.).

– Las lecturas deben considerar temas interesantes para los estudiantes, y estos a su vez deben contener, aunque sea en su mínima expresión, un conocimiento con el que los estudiantes estén familiarizados. Es importante dar espacio para que sean los propios estudiantes quienes elijan lo que quieren leer.

– Generar una cultura de lectura y escritura dentro del establecimiento. Los estudios demuestran que los niños y niñas que crecen en contextos en los que leen con otros o bien los ven leer y conversar de lectura, suelen tener mayor motivación para leer. En este sentido, los docentes y distintos actores de la escuela pueden aportar generando este contexto, por ejemplo, al ser ellos mismos un modelo de lectura (que los vean leyendo) y al crear entornos letrados, entre otros.

Orientaciones para los docentes

– Utilizar diversas estrategias para la enseñanza de la lectura.
– Monitorear y retroalimentar el aprendizaje de la lectura de cada estudiante a lo largo del año escolar.
– Trabajar estrategias que ejerciten la oralidad, factor clave para la comprensión lectora..
– Informar a padres y apoderados acerca de los avances y/o dificultades de los estudiantes, lo que favorece su involucramiento y participación.

Orientaciones para los directivos

– Promover la articulación entre el nivel parvulario y escolar para el desarrollo de habilidades clave en el proceso de mejoramiento de la comprensión lectora.
– Generar instancias de formación y trabajo colaborativo entre los docentes de primer ciclo básico para fortalecer la enseñanza de la lectura.
– Implementar programas especiales para promover la lectura en la escuela y en el hogar.

Orientaciones para padres y apoderados

– Leer y/o contar historias a los hijos e hijas.
– Tener altas expectativas acerca de su desempeño escolar y su potencial de desarrollo integral.
– Participar e involucrarse en las diferentes actividades escolares, relacionadas con la lectura.

 

Para mayor información sobre el Estudio Nacional de Lectura 2° básico ingresa aquí