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Mirada Amplia de Calidad

Como Agencia de Calidad, lo que nos inspira hoy es contribuir a que las comunidades escolares se movilicen y avancen en sus trayectorias de mejora escolar. Para esto es importante que las escuelas tengan tiempo luego de una medición para reflexionar internamente y tomar decisiones para que sus estudiantes logren mayores aprendizajes.

Es en esta línea de apoyo a las escuelas con información valiosa, sin agobiarlas, es que hemos disminuido la aplicación Simce de dieciséis a ocho pruebas anuales en promedio (Plan de Evaluaciones 2016-2020). Las evaluaciones estandarizadas son indicadores importantes, pero no son el único instrumento. Antes era solo Simce, ahora tenemos también los Indicadores de Desarrollo Personal y Social, tales como autoestima académica, participación y formación ciudadana, entre otros, lo que refleja una evaluación con una mirada más amplia de la calidad.

Junto con ello, la Agencia cuenta con un conjunto de dispositivos integrales que permiten conocer cómo está el trabajo al interior de las escuelas y cómo se desarrolla el aprendizaje. Estos insumos permiten a la política educativa focalizar los esfuerzos en los establecimientos que más lo requieren y también aprender de aquellos que lo hacen bien. Creemos en que la discusión por la mejora debe apartase de la receta previa y así veremos a las escuelas en sus particularidades: trabajamos en ello día a día con las cientos de visitas que realizamos anualmente a los colegios.

Ante la convicción de que debemos aportar a retroalimentar las prácticas de los docentes en el aula y en mejorar los aprendizajes de los estudiantes, es que se ha implementado por primera vez, luego de veinte y ocho años, una evaluación diferente al Simce, la cual hemos denominado Evaluación Progresiva. Esta busca contribuir al trabajo que realiza el docente en la sala de clase, entregándole información más detallada y por estudiante sobre los aprendizajes en 2º básico en comprensión lectora. Otro aporte que buscamos consolidar en todo el país y que sigue la línea anterior es Evaluación Formativa, el que les invitamos a conocer.

La discusión de los resultados educativos debe cambiar de eje: entablemos una conversación acerca de cómo lo hacen mejor las escuelas y no señalar a cuál le fue peor, como en un veredicto público. Es imperioso salir del encontrar culpables y caminar juntos a asumir la responsabilidad de construir confianza para la mejora escolar, evitando el aislamiento por el sentido de urgencia que aparece en las obligaciones cotidianas y logrando la colaboración mutua entre las distintas comunidades educativas y las autoridades.