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Evaluación Formativa

En el esfuerzo por orientar y apoyar a las escuelas en el desarrollo de sus capacidades de evaluación y la entrega de herramientas que los ayuden a realizar evaluaciones de una manera más eficiente, durante el año 2016 la Agencia implementó el período de marcha blanca del programa de Evaluación Formativa.

Este programa es un componente del nuevo sistema de evaluación dirigido a profesores y equipos directivos que estén interesados en instalar prácticas de evaluación formativa en la sala de clases, que les permitan monitorear los aprendizajes en el día a día y tomar decisiones pedagógicas de manera oportuna para lograr los objetivos propuestos.

La evaluación formativa se basa en un proceso de evaluación continuo que ocurre durante la enseñanza y el aprendizaje, basado en la búsqueda e interpretación de evidencia acerca del logro de los estudiantes respecto a una meta. Esto permite que el docente pueda identificar dónde se encuentran los aprendices, conocer qué dificultades enfrentan en su proceso de aprendizaje y determinar qué es lo que sigue y hacia dónde deben dirigirse para cerrar la brecha entre el conocimiento actual y las metas esperadas y cuál es el mejor modo de llegar hasta ahí.

Se identifican tres preguntas claves para orientar la toma de decisiones en los momentos de esta evaluación:

¿Hacia dónde vamos?

Es la instancia en que el profesor y los estudiantes definen y comparten una meta de aprendizaje ya sea de conocimientos y/o habilidades, actitudes o valores, que los estudiantes deben desarrollar, estableciendo qué van aprender al final de la clase. Además, clarifican los criterios de logro, definiendo la evidencia que el profesor y los estudiantes usarán para determinar cómo están progresando hasta alcanzar la meta y qué elementos deben considerar para llegar a ésta.

¿Dónde estamos?

Es la instancia en que se recolecta información sobre el aprendizaje para establecer en qué nivel (respecto de la meta compartida) se encuentran los alumnos en su proceso de aprendizaje. Luego, se debe interpretar la evidencia para identificar la brecha de aprendizaje entre la meta y lo que los estudiantes saben y son capaces de hacer respecto a esta.

¿Cómo seguimos avanzando?

Se definen qué acciones son necesarias realizar para que los estudiantes logren la meta. Para esto, el docente retroalimenta a los estudiantes para que puedan avanzar en el aprendizaje y realiza un análisis y reflexión de las evidencias para adaptar la enseñanza y responder a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes, proporcionando los apoyos necesarios para lograr el nuevo aprendizaje.

Para facilitar la implementación del enfoque de Evaluación Formativa que propone este programa, se pone a disposición de las escuelas el sitio web www.evaluacionformativa.cl. En este sitio se explica en qué consiste el programa y cuenta con un Centro de Recursos en el que están disponibles una variedad de herramientas para ayudar a las escuelas y equipos directivos a incluir la evaluación formativa en sus prácticas pedagógicas y a los docentes a recolectar información clave sobre el aprendizaje de sus estudiantes.

En este sitio podrás encontrar lo siguiente:

ESTRATEGIAS PARA COMPARTIR METAS DE APRENDIZAJE Y CLARIFICAR CRITERIOS DE LOGRO: ejemplos de prácticas pedagógicas efectivas para definir de manera comprensible y en conjunto con los estudiantes qué se aprenderá al finalizar la clase y cómo demostrarán qué ha sido aprendido.

Estrategias para recolectar evidencia: herramientas que ayudan a monitorear el proceso de aprendizaje de los estudiantes e identificar dónde se encuentran respecto a las metas de aprendizaje propuestas. Esto permite tanto al docente como a los estudiantes conocer qué dificultades enfrentan y a partir del análisis de la información obtenida, ajustar la enseñanza y determinar qué se debe hacer para seguir avanzando, y sugiriendo medidas o acciones remediales que puedan ser tomadas para mejorar el aprendizaje.

ESTRATEGIAS PARA RETROALIMENTAR EFECTIVAMENTE: ejemplos de acciones que se pueden llevar a cabo para ayudar a los estudiantes a progresar en su aprendizaje, entregando información específica sobre su progreso en relación a los criterios de logro y les ayudan a entender qué necesitan hacer para poder mejorar y alcanzar la meta.

ESTRATEGIAS PARA la reflexión acerca de la práctica: herramientas que ayudan al análisis de la práctica (lo que se está haciendo en términos de enseñanza) a partir del análisis de la evidencia de aprendizaje de los estudiantes. La idea a la base es lograr relacionar la “brecha” de aprendizaje de los estudiantes con lo que se realiza en la sala de clases, de modo de poder proponer otras maneras de enfrentar la enseñanza que responsan a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes.

Ciclos de aprendizaje: material que sirve para reforzar algunos conceptos de evaluación formativa y sus procesos de modo de promover la mejora continua de los profesores y equipos directivos. Se encuentran disponibles infografías y guías prácticas con actividades para trabajar de manera individual o grupal.

Actividades evaluativas con foco en lenguaje y comunicación: Las actividades evaluativas son el único recurso que está enmarcado en una asignatura y un grado, Lenguaje y Comunicación 2° básico. Las actividades disponibles para trabajar desde el enfoque formativo comprenden los tres ejes de la asignatura de Lenguaje y Comunicación (Comprensión Lectora, Escritura y Comunicación Oral). El material incluye actividades para el estudiante con orientaciones para el docente de cómo abordar estas tareas para fomentar la orientación de evaluación formativa. Cada actividad está disponible para ser descargada y pueden ser modificadas y adaptadas según el contexto de cada curso y sala.

Experiencias de las escuelas: a través de videos testimoniales algunas escuelas comparten cómo han ido adoptando y apropiándose del enfoque de Evaluación Formativa que propone la Agencia con este programa, y cómo han mejorado sus prácticas en el aula.

Bibliografía: material y documentos de interés de expertos en este enfoque de evaluación para que las escuelas, profesores y directivos, pueden fortalecer las competencias en evaluación formativa, con especial énfasis en la aplicación de técnicas colaborativas con otros docentes y profesionales, así como también una actualización y profundización de los conocimientos disciplinarios y pedagógicos.