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Educación de calidad: con la voluntad de todos, se puede

El sentido de la Reforma no solo ha dependido del querer y el poder, sino también del sentir. Escuchar y empatizar con los distintos actores de la comunidad educativa: estudiantes protagonistas, profesores líderes y apoderados involucrados; con ello, y con nuestra mirada amplia de la calidad, se ha dado un salto en nuestro sistema de evaluación.

Los desafíos que hoy enfrenta la educación son muy distintos a los de hace un par de décadas. Debemos formar personas capacitadas para enfrentar el cambio, para reflexionar y vivir en un mundo intercomunicado, con saltos tecnológicos, transformaciones en los trabajos y dinámicas cotidianas. Entonces, una educación de calidad es aquella que prepara niños y niñas para estos desafíos, aprendizaje que no puede evaluarse solo con pruebas estandarizadas.

Nuestros esfuerzos se han centrado en ampliar la mirada de calidad de la educación, para que cada estudiante desarrolle sus talentos y aprenda a aprender y vivir en sociedad. Con este sentido hemos implementados los Indicadores de Desarrollo Personal y Social, lo que nos permite abrir la conversación con respecto a que la educación debe estar enfocada, además de en el aprendizaje de Lectura y Matemática, en el trabajo en equipo, en la toma de decisiones en contexto de incertidumbre, y en una mirada que releva lo socioemocional como parte central del desarrollo de cada niño y niña.

No hay progreso en la educación si no avanzamos de manera colaborativa más que competitiva, donde se articulen colegios, distintos actores y el mundo político. La colaboración permite encontrar soluciones innovadoras a problemas complejos. ¿Cómo logramos mejorar los aprendizajes y la inclusión? No hay receta única, sino que buenas experiencias que se deben compartir. En Chile hay establecimientos dignos de conocer. Nos honra saber que aquí –y no solo en Finlandia– hay escuelas que salen adelante, pese a la adversidad socioeconómica. Lo que demuestra que sí es posible mejorar nuestros colegios. Eso es parte del esfuerzo realizado como Agencia.

En el actual escenario, el foco debe estar principalmente en la sala de clases, es decir, en utilizar políticas públicas para generar mayores oportunidades de aprendizaje. Debemos hacernos cargo y responsabilizarnos, antes que cerrar colegios e instalar semáforos.

Creemos firmemente que las escuelas que no mejoran no lo dejan de hacer porque quieran, sino porque no han contado con las capacidades para hacerlo. Esto implica que la manera de lograr mejoras es dándoles confianza, dejando de lado esta mirada que busca culpables para pasar a otra que entregue herramientas a los establecimientos que lo requieran.

Como nunca antes en nuestro país, los colegios y las familias cuentan con información para poder mejorar sus procesos y resultados. Reciben datos desagregados por género en colegios mixtos, por ejes de contenido, e incluso informes para sostenedores, porque entendemos que su rol es clave dentro de los procesos de mejora. Todo esto para que las escuelas puedan mejorar de manera más integral.

En definitiva, debemos aprovechar la oportunidad que hoy se presenta en nuestro sistema, generando capacidades que permitan construir autonomía en los equipos directivos y docentes, entregando apoyo a las comunidades que más apoyo necesitan y desburocratizando, simplificando, el uso de recursos para que estén al servicio de  las estrategias pedagógicas.

Por último, el éxito y reconstrucción de la educación pública se juega en estos años de implementación. El país debe entender que se trata de una política de Estado que va más allá del Gobierno de turno, y que requiere el compromiso de todos los actores involucrados en el ámbito educativo. La tarea es desplegar las capacidades de todas nuestras escuelas con centro en el desarrollo integral, en el bienestar de nuestros estudiantes y en sus proyectos de vida. Hoy es posible hacerlo, y de todos depende que así sea.

Carlos Henríquez C
Secretario Ejecutivo
Agencia de Calidad de la Educación

Columna original en La Tercera. Ver aquí.