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Ciudadanos del mañana

Hace unos días entregamos los resultados del Estudio Internacional de Educación Cívica y Formación Ciudadana, ICCS, el que evalúa la preparación de los jóvenes de 8° básico para asumir su rol de ciudadanos. Este reporte reafirmó el sentido de nuestro trabajo por mejorar la educación con una mirada amplia de la calidad: tenemos una generación de estudiantes que se definen a favor de la igualdad de género y de derechos de diferentes grupos étnicos y raciales. Creemos que esto es una gran oportunidad, el país que está cambiando, hoy día existe una mayor valoración por el otro junto a la convicción de que tenemos los mismos derechos, lo que es un tremendo paso para construir una sociedad más justa.

Por otro lado, bajo la actual coyuntura de la abstención electoral, en el caso de los estudiantes no significa necesariamente que participen menos. Nuestros estudiantes participan activamente en sus elecciones dentro del colegio y en voluntariados, aunque ir votar en el futuro no es una prioridad.

La familia, en tal sentido, es crucial en el fomento actitudes positivas en estas materias. No se nace siendo democrático, es algo que aprendemos y es tarea de todos educar en dicho valor. Lamentablemente, nuestros estudiantes demuestran un comportamiento semejante al de sus padres, observándose una gran distancia entre la participación en el contexto escolar y en las instancias de representación en el sistema político.

Es importante seguir avanzando en esta dirección, ya que en los últimos años se han implementado iniciativas como el Plan de Formación Ciudadana en todos los colegios; el proyecto de inclusión de la asignatura de Formación Ciudadana en III y IV medio, y la incorporación de Participación y Formación Ciudadana como parte de los Indicadores de Desarrollo Personal y Social, entre otros.

La escuela debe ser, por tanto, un espacio para que los temas cívicos puedan ser trabajados –desde edad temprana- en las diferentes asignaturas, y donde se favorezca un clima abierto a la discusión, tanto de asuntos políticos como sociales, que estimule la expresión e intercambio de opiniones. En este sentido, la Reforma ha priorizado la educación de estudiantes críticos y protagonistas de sus aprendizajes y enfatizado, asimismo, que la confianza es la base para construir juntos un país más democrático.

Carlos Henríquez C
Secretario Ejecutivo
Agencia de Calidad de la Educación

Columna original en La Segunda. Ver aquí.